Pidieron la destitución del juez Salmain: «nos tomó el pelo, nos mintió en la cara»
Los acusadores en el juicio político al juez federal de Rosario Gastón Salmain pidieron su destitución al encontrarlo responsable de mal desempeño y falta de honestidad en dos hechos. Uno es haber favorecido a particulares para que pudieran comprar 10 millones de dólares a precio oficial durante la vigencia del cepo ante la oposición manifiesta del BCRA a cambio de un retorno. El otra es haber omitido durante el concurso para ser designado como juez que hace 24 años, cuando era empleado de un juzgado, lo habían echado del Poder Judicial por intentar direccionar un expediente ofreciendo sobornos a una empleada.
Este segundo punto que hace dos años dio a conocer LPO es lo que puede sellar la suerte del magistrado que está con un pedido de prisión preventiva que no se aplica por los fueros que mantiene. Salmain es oriundo de la ciudad de Buenos Aires, donde pasa buena parte de su tiempo, y desde 2023 está a cargo del juzgado federal civil y comercial 1 de Rosario. En esta ciudad etá imputado en causas judiciales por asociación ilícita, incumplimiento de deberes de funcionario público, cohecho pasivo y prevaricato.
Los acusadores son tres miembros del Consejo de la Magistratura: el camarista de Casación Diego Barroetaveña, la abogada Jimena de la Torre y el senador nacional Luis Juez. Fue este último quien, en un discurso lapidario contra el magistrado, sostuvo que no puede seguir siendo juez por haber sustraído al conocimiento de quienes iban a designarlo el hecho de que la Corte Suprema lo dejó cesante del Poder Judicial de la Nación en 2002 al encontrarlo responsable de una maniobra de corrupción.
«Salmain nos tomó el pelo, nos mintió en la cara, nos ocultó información sensible», dijo el senador nacional por Córdoba. «Si Salman manifestaba que había sido enviado a juicio, tenía que manifestar puntualmente cómo había terminado su actividad en el Poder Judicial. Se fue con una resolución de cesantía de la Corte Suprema. El debía pedir el certificado a la Cámara que era el mismo empleador que lo había cesanteado», sostuvo.
«No es un olvido fortuito, es un olvido inteligente. Nos tomó de tontos, nos tomó de pavos, nos tomó de desprevenidos. Es un olvido premeditado para obviar de la mirada del tribunal examinador para que no pudieran juzgarlo como corresponde. El tenía que decir la verdad», enfatizó.
Al iniciarse el juicio político hace dos semanas, Salmain declaró abundantemente y sostuvo que no tenía que dar cuenta de cualquier antecedente que implicara una sanción si habían transcurrido más de diez años desde su imposición. También adujo, junto a sus abogados defensores José Manuel Ubeira y Yamil Castro Bianchi, que no tenía sentido consignar su paso como empleado en el Poder Judicial porque eso no le sumaba puntos para su postulación.
Empezó el jury por coimas contra el juez federal Salmain, que dijo que es víctima de una persecución
Luis Juez fue de lleno, dos semanas después, a contradecirlos. «Cuando lo tuvimos a Salmain declarando hay una parte de su vida que él se olvidó. No sabe por qué está sentado acá. Pareciera que los actos conspiraron para perjudicarlo. Todo el Ministerio Público de Rosario, la Cámara Federal de Rosario, la Cámara de Casación Penal. Cuando le preguntamos por el hecho número dos, no supo, no quiso aportarnos ningún dato», remarcó el senador. El hecho número dos es, justamente, la omisión de haber sido echado por un soborno.
En el momento de mayor impacto del jury fue cuando el acusador Juez leyó partes del expediente que llevó a que la Corte por unanimidad lo echara al hoy magistrado cuando era empleado. El senador recordó que Salmain había sido auxiliar del juzgado federal 8 de la Seguridad Social entre 1997 y 2002. Que en junio 2000 se recibió de abogado. Y que tres meses después lo denunciaron en la comisaría 3° de la ciudad de Buenos Aires.
«El 4 de septiembre del 2000, Florencia Depetris, recuerde, su compañero de trabajo, le informa a Eduardo Chirino, secretario general de la Cámara Federal de Seguridad Social, que Salmin le había ofrecido dinero dinero para dirigir un expediente destinado a determinado juzgado.
Las actuaciones se tramitan bajo la causa 10529/2000. Chirinos Eduardo Luis, delito de acción pública, y recayeron en el juzgado nacional criminal correccional federal número 3. «Salmain buscaba que las ejecuciones previsionales fueran accionadas al juzgado donde él era empleado, porque a la tarde él trabajaba en un estudio jurídico y, según Depetris, pretendía darles trámite preferencial a los expedientes de sus clientes.
Dijo Juez, leyendo la actuación, que entonces Salmain le ofreció dinero a su compañera de trabajo por cada expediente que derivara a su juzgado. «El juez Carlos Canicoba Corral que intervino ordenó mediante filmaciones que se registraran los sobornos. Todo lo que estoy diciendo yo está en el expediente», dijo el consejero Juez.
«La cablearon a Depetris para poder grabar la conversación que tiene con Salmain. Les ruego que en algún momento, si tienen tiempo, antes de fijar la resolución final, lo lean. Tengo 40 años como defensor penal y la verdad, cuando uno ve que esto después termina siendo juez federal dice, por Dios», exclamó el siempre expresivo legislador. «Les pido que pidan después cino minutos y lean lo que yo estoy mencionando en las desgrabaciones de de las cintas», sostuvo juez a los integrantes del tribunal del jury.
Consignó hacia el final el acusador que en el juicio penal fiscalía y defensa pactaron a favor de Salmain en lugar de condena penal una probation con cumplimiento de tareas sociales como asesor jurídico. «Se ofreció la posibilidad de hacerlo en la UBA. La UBA lo rechaza. «Vamos a tener nosotros la posibilidad de que nos asesore una persona que cumplió un hecho delictivo», habrán dicho». Y sostuvo que terminó cumpliendo ocho horas, certificadas por el juzgado, en el Jardín Botánico.
«No sé con qué planta hablaba, qué curso hizo, seguramente con alguna enredadera estuvo hablando», ironizó Juez que no disimuló estar contrariado por las actitudes de Salmain como senador nacional, ya que es justamente el Senado el que debe aprobar o rechazar el pliego de un magistrado. «El carácter de declaración jurada obliga al postulante a decir la verdad y a informar las circunstancias que el reglamento exige. La obligación alcanza tanto a declarar como lo que omite», dijo el legislador.
«La conducta desplegada por el doctor Salmain, inteligentemente para eludir el control del órgano que debía evaluarlo le permitió llegar a ser juez federal. Sorteó el obstáculo del Senado de la Nación. Y le pongo énfasis porque yo integraba en ese momento integraba la Comisión de Acuerdos. Salmain dijo que fue tres veces al Senado. Pero tenemos que dar respuesta por un tema de que no lo pudimos evaluar.
«Para el Consejo de la Magistratura, mentir en una declaración jurada, que es la que permite el primer paso para poder ser examinado, no es un tema menor. Es un tema central. Tiene que ver con la integridad, con la integridad de aquel tipo que va a ocupar un cargo, el más importante que establece la Constitución hasta los 75 años de edad. Y ahí no hay licencia para obviar, mentir u olvidarse inteligentemente conforme a lo que corresponda a su relato».





