El fenómeno climático El Niño vuelve a decir presente en Argentina, y su impacto se hará sentir especialmente entre los meses de abril, mayo y junio de 2025. Según confirmó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este evento traerá consigo un notable aumento en las precipitaciones, especialmente en algunas de las regiones más densamente pobladas del país.
🌎 ¿Qué es el fenómeno El Niño?
El Niño forma parte del patrón climático ENOS (El Niño–Oscilación del Sur), que se caracteriza por el calentamiento anómalo del océano Pacífico ecuatorial central y oriental. Esta variación en la temperatura del mar provoca cambios significativos en la circulación atmosférica global, lo que puede alterar el régimen de lluvias y temperaturas en distintas partes del mundo, incluyendo Sudamérica.
📍 Regiones de Argentina más afectadas por El Niño
El pronóstico climático para este otoño e invierno indica que las zonas más impactadas por este fenómeno serán:
- Ciudad de Buenos Aires
- Centro y sur de Santa Fe
- Centro de Córdoba
- Provincia de Entre Ríos
Estas regiones experimentarán lluvias por encima de lo normal, lo que puede resultar en beneficios como el alivio de sequías pasadas, pero también riesgos importantes como:
- Inundaciones urbanas y rurales
- Cortes de luz y otros servicios
- Complicaciones en rutas y transporte

En contrapartida, el oeste del NOA (Noroeste Argentino) y el noroeste de San Juan continuarán con un clima seco, manteniendo precipitaciones escasas o nulas. Por su parte, regiones como el centro-este de La Pampa, el norte argentino y la Patagonia registrarán valores de lluvia dentro de los promedios históricos o incluso por debajo de lo habitual.
📆 ¿Con qué frecuencia aparece El Niño?
Aunque no tiene una periodicidad exacta, El Niño suele aparecer cada 2 a 7 años. Se declara oficialmente cuando la temperatura del mar en el Pacífico ecuatorial se eleva 0,5 °C o más por encima del promedio durante al menos cinco trimestres consecutivos.
🌿 ¿Qué esperar para el resto del año?
Todo indica que El Niño 2025 podría ser de moderada a alta intensidad, por lo que se recomienda estar atentos a los informes del SMN y tomar precauciones en las regiones más afectadas. Productores agropecuarios, gobiernos locales y la población en general deberán prepararse tanto para eventuales excesos hídricos como para aprovechar las oportunidades que este fenómeno climático pueda brindar.





