Desde el 29 de diciembre de 2023, la provincia de Santa Fe ha dado un gran paso en la lucha contra el microtráfico de estupefacientes, también conocido como narcomenudeo. Esta iniciativa, impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro, busca desfederalizar el delito, permitiendo a la provincia asumir la competencia para investigar y sancionar estos actos ilícitos que anteriormente estaban bajo la jurisdicción de la Justicia Federal.
El principal objetivo de esta medida es contribuir al mejoramiento de la calidad de vida y desalentar de manera sostenida la conducta ilícita en la sociedad. Sin embargo, la implementación de la ley presenta ciertas zonas grises y desafíos, generando preguntas sobre la cantidad de sustancias controladas que constituyen narcomenudeo en lugar de tenencia simple o para consumo personal.
Expertos en Derecho Penal han señalado la disparidad entre los beneficios de la Justicia Federal y los perjuicios de la Justicia provincial en este contexto. Además, surge la interrogante sobre el papel que desempeñará la Policía de Santa Fe en este escenario.
Modificaciones Claves para Combatir el Microtráfico
Con el objetivo de hacer frente a la venta de drogas a pequeña escala, la Legislatura provincial ha modificado la ley orgánica del Ministerio Público de la Acusación (MPA). Estos cambios establecen que la Fiscalía General deberá crear estructuras específicas para abordar el microtráfico, asignando 17 nuevos cargos para este propósito.
La ley de narcomenudeo prioriza la persecución penal en diversos escenarios, como mercados abiertos en espacios públicos, participación en otras actividades delictivas, uso de armas de fuego, implicación de menores o personas vulnerables, distribución en búnkeres y alteración de la tranquilidad pública. Además, se deja margen para que la Fiscalía General determine otros criterios prioritarios por razones de política criminal o utilidad social.
Perspectivas Legales y Críticas de Expertos
Abogados especializados en Derecho Penal, como José Mohamad, han destacado la falta de claridad en las cantidades de droga que constituyen los diferentes tipos de delitos según la legislación actual. Mohamad subraya que la ley de narcomenudeo asigna la competencia provincial a ciertos delitos de este tipo, generando un nuevo paradigma donde la detención precede a la investigación, a diferencia de la justicia federal.

Se ha planteado la necesidad de crear nuevos cargos para garantizar la aplicación efectiva de la ley, considerando que la estructura actual de la justicia federal en el interior es limitada. Sin embargo, también hay voces críticas, como la del diputado Carlos Del Frade, quien sugiere que la ley podría contribuir a la superpoblación carcelaria y tener efectos contraproducentes en el control del narcotráfico.

En definitiva, la ley de narcomenudeo en Santa Fe representa un paso audaz en la lucha contra el microtráfico, pero sus detalles y consecuencias plantean desafíos que la sociedad y las autoridades deberán abordar de manera cuidadosa y continua.





