Debido a la crecida del río Paraná, las ciudades de Santa Fe y Rosario se encuentran en alerta ante el incremento de avistamientos de serpientes, siendo la Yarará la especie que genera mayor preocupación debido a su veneno.
La provincia de Santa Fe ha experimentado un aumento en los encuentros con serpientes en las costas de las ciudades más pobladas, como Rosario y Santa Fe, como consecuencia de la crecida del río Paraná y sus afluentes. Entre las especies presentes, la Yarará destaca por su veneno letal. Ante esta situación, surge la pregunta: ¿Cómo actuar en caso de un encuentro y qué hacer si nos muerde?
Gonzalo Ratner, director de Defensa Civil de Rosario, abordó esta preocupación, explicando que la creciente del río lleva a las serpientes a aguas más altas, aumentando la posibilidad de encuentros, aunque destacó con ironía que «ellas están en su jurisdicción». La Yarará se distingue por los dibujos de su piel, caracterizada por una herradura negra y una cabeza triangular. No obstante, Ratner advirtió que identificarla no es fácil ni recomendable, y subrayó que tanto las personas como las serpientes están en riesgo en estas situaciones.
En caso de una mordedura de Yarará, se recomienda vendar sin presionar y buscar atención médica de inmediato, dejando que el profesional decida el curso a seguir. A pesar de la «mala fama» de la Yarará, Ratner mencionó que los ataques son poco frecuentes.
Además, se informó sobre la aparición de una anaconda amarilla en Santa Fe. Aunque esta especie, conocida como boa Curiyú, no representa un peligro, los ciudadanos deben estar alerta ante la presencia inusual de estas serpientes en la región. Su hábitat incluye el norte de Santa Fe, norte de Entre Ríos, Formosa, Chaco, Corrientes y sur de Misiones en Argentina.






