La destrucción del monumento en homenaje al reconocido historiador, escritor y periodista Osvaldo Bayer, por orden del Gobierno nacional, continúa sumando críticas y repudios. La demolición, a cargo de Vialidad, ocurrió un día después del Día de la Memoria, Verdad y Justicia, un hecho que fue analizado por organismos de derechos humanos y distintas fuerzas políticas como una nueva provocación por parte de la administración de Javier Milei.
¿Quién fue Osvaldo Bayer?
Osvaldo Bayer fue un historiador, escritor y periodista argentino comprometido con los derechos humanos y la memoria histórica. Nació el 18 de febrero de 1927 en Santa Fe y desarrolló una prolífica carrera en la investigación y divulgación de acontecimientos clave en la historia del país.
Su obra más reconocida, Los vengadores de la Patagonia trágica, reconstruye los hechos ocurridos entre 1920 y 1922 en Santa Cruz, cuando más de 1.500 trabajadores fueron fusilados por orden del gobierno de Hipólito Yrigoyen. Esta investigación le valió persecuciones y amenazas, especialmente durante la época de la Triple A, la organización parapolicial dirigida por José López Rega. Debido a ello, Bayer debió exiliarse en Berlín Oeste en 1975, regresando a Argentina en 1983 tras la restauración de la democracia.

Además de Los vengadores de la Patagonia trágica, escribió otros libros fundamentales como Rebeldía y esperanza, Severino Di Giovanni, Rainer y Minou y Los anarquistas expropiadores y otros ensayos. Su legado no solo se encuentra en la literatura, sino también en su incansable lucha por la memoria, la verdad y la justicia.
En una entrevista con Clarín en 2018, Bayer expresó: «No hay democracia mientras haya villas miserias. Cantamos en el himno nacional ‘ved el trono a la noble igualdad / libertad, libertad, libertad’. Llegar a la igualdad en libertad. ¿Qué hemos hecho? ¿Qué igualdad es esa, con villas miserias y gente sin trabajo?». También insistía en la necesidad de erradicar la violencia y promover el cambio social mediante la palabra y la concientización.

La demolición del monumento y la controversia
El monumento en homenaje a Bayer se encontraba sobre la Ruta Nacional 3 en la provincia de Santa Cruz. Según el Gobierno nacional, la demolición se justificó por «problemas de visibilidad» que supuestamente generaba en la ruta. Sin embargo, esta explicación no logró calmar la indignación generalizada, ya que se percibió como un ataque directo contra la memoria y la obra del historiador.
Horas después de la destrucción, Ana Bayer, hija del intelectual fallecido en diciembre de 2018, expresó su repudio: «A mi padre lo censuraron en vida, le quemaron los libros, sufrió el exilio, estuvo en cárceles, pero jamás se hubiera imaginado una topadora que pretende borrar su nombre». Su mensaje se hizo viral en redes sociales y fue acompañado por múltiples expresiones de rechazo hacia la medida tomada por el gobierno.
«Una barbaridad lo que han hecho, por el artista, por Osvaldo, por los huelguistas, los 1.500 fusilados, por la Patagonia y su historia», concluyó Ana Bayer, resumiendo el sentimiento de una gran parte de la sociedad.

Un legado que no se borra
A pesar del intento de eliminar su homenaje, la figura de Osvaldo Bayer sigue presente en la memoria colectiva del país. Su trabajo continúa siendo una referencia ineludible para quienes buscan comprender la historia de las luchas obreras en Argentina y el papel del Estado en la represión de esos movimientos.
La destrucción del monumento no ha hecho más que reafirmar la importancia de su obra y su lucha. A lo largo y ancho del país, diversos sectores continúan rindiéndole tributo, recordándolo como un símbolo de resistencia, justicia y compromiso con la verdad histórica.





