En un preocupante episodio, la escuela Técnica 466 “General Manuel Nicolás Savio” de Rosario fue testigo de una nueva amenaza dirigida al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. Esta intimidación, la cuarta en tan solo un mes de asumir el cargo, refleja el descontento de los narcos con las políticas adoptadas por el gobernador en relación con el narcotráfico en las cárceles.
El mensaje, escrito con aerosol rosa en la entrada del establecimiento educativo, claramente expresaba: “Con los presos no se jode”. Este acto se suma a la serie de amenazas anteriores y resalta la lucha del gobernador contra el narcotráfico, incluyendo medidas como el traslado de presos de alto perfil a pabellones especiales para mantener un mayor control y prevenir que continúen orquestando delitos desde prisión.

La relevancia de esta nueva amenaza se intensifica al ocurrir tan solo cuatro días después de que la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, identificara a Francisco Riquelme como el preso responsable de ordenar las amenazas previas contra Pullaro. Bullrich exigió que Riquelme sea aislado.
Dada la gravedad de las amenazas, el gobernador ha tomado medidas para garantizar la seguridad de su familia, trasladándola fuera de Rosario. La unidad y el apoyo político, especialmente de la ministra Patricia Bullrich, han respaldado a Pullaro después de las amenazas anteriores.
En un giro adicional, la demolición de un búnker narco en Rosario se detuvo debido a amenazas. Después de que el ministro de Seguridad de la provincia, Pablo Coccoccioni, diera una conferencia de prensa sobre la demolición, los trabajadores fueron amenazados por una mujer con un bebé. Esto llevó a la suspensión de los trabajos hasta que se garanticen las medidas de seguridad necesarias.
La situación actual resalta la complejidad y el desafío que enfrenta el gobierno de Santa Fe en su lucha contra el narcotráfico.





