Por una estafa millonaria en dólares citaron a gerentes de la financiera Rosental de Rosario
A más de tres años de un trámite marcado por una llamativa lentitud, las denuncias de 27 inversores por el vaciamiento de una financiera rosarina tienen algún movimiento en la Fiscalía Regional de Rosario, ya con la presión de las repetidas preguntas públicas sobre esta parálisis. Los damnificados de la compañía Ciag SRL por un monto piso de cuatro millones de dólares sostienen que hay evidencia de que sus titulares sacaron el dinero del país a través de una entidad financiera de larga trayectoria y reputación dispar en la ciudad, Rosental Inversiones, y ofrecen evidencia de la ruta de sus esfumados ahorros.
Hasta ahora no se notó, dicen los denunciantes, un afán investigativo enérgico. Pero finalmente el fiscal Federico Aranda, que recién toma el caso, llamó a declarar a dos empleados con mando medio de Rosental. Son el gerente de Real State de Rosental, Santiago Freites, y Jorgelina Vallejos, que es quien le sucede en jerarquía.
Tras eso se dio una novedad que vuelve a estremecer el caso y lo induce a un nuevo letargo. El fiscal Aranda renunció a su cargo en el Ministerio Público de la Acusación (MPA), órgano que agrupa a los fiscales santafesinos, con lo que la causa se queda por tercera vez sin conductor. Ahora con un peligro grave. Los hechos investigados, según dijo a LPO una abogada que trabaja en el tema, prescriben en diciembre próximo. Lo que sugiere que si no hay celeridad pueden quedar impunes.
Rosental siempre fue, para las investigaciones económicas locales, una especie de entidad intocable. En una jurisdicción donde el Poder Judicial es poco impetuoso con el establishment esta compañía financiera atesora los recursos, y los secretos, de sectores de poder. Empresarios, políticos, sindicalistas, deportistas y también inversores del campo de la economía sin papeles operan allí. En el caso de Ciag SRL también aparecen defraudados quienes prefieren comerse el sapo que identificarse como víctimas y tener que demostrar de dónde sacaron la plata que les llevaron. Las víctimas dicen tener registros de dirigentes gremiales, abogados y deportistas que invirtieron en Ciag y que ahora no están en las listas de demandantes.
La denunciada con nombre y apellido como responsable del desfalco se llama Paula Allegranza y nunca fue citada. Allegranza es la viuda de Juan Carlos Culhane, fallecido en 2017, fundador de Ciag SRL. La mujer continuó con la actividad de la financiera hasta su hundimiento. Las inversiones según los datos aportados por las víctimas son perseguibles porque el dueño del inmueble donde operaba Ciag SRL, también defraudado, suministró documentación contundente que permite seguir el dinero.
Los estafados aducen que existe copiosa documentación que expone con transparencia el sendero que siguió el dinero. Alegan que eso permite, justamente, recuperarlo para restituirlo a los inversores. Se trata de resúmenes de cuentas, contratos, escrituras, y registros de inversiones. Y muchos correos electrónicos donde desde Rosental le informan a Allegranza los dividendos que van reportando las inversiones hechas con dinero, aducen las víctimas, de los damnificados.
Los registros verifican bienes en Argentina, lofts en Puerto Norte Forum y cocheras en Ciudad Ribera, ambas de Rosario. Terrenos en Casilda de un fideicomiso de los desarrolladores de Tierra de Sueños, un restaurant de Piégari en el Hotel Esplendor en Asunción y la participación de un 10 por ciento en habitaciones en un hotel en el Dazzler Lima Hotel de Miraflores, entre otras inversiones.
Hasta ahora lo único que se hizo a nivel de imputaciones induce al desconcierto. El único señalado por maniobras es un ex empleado de Ciag, Luis Roatta, que terminó siendo un colaborador de la fiscalía. El ex fiscal Miguel Moreno, ex jefe de la Unidad de Delitos Económicos y actualmente camarista penal de la Justicia de Santa Fe, lo imputó en un proceso que lo mantuvo detenido en dos cárceles un año y cuatro meses.
Cuando los damnificados reaccionaron ante la cesación de pagos varios le reclamaron a Roatta, que se fue el exterior por haber recibido amenazas. Roatta declara públicamente y en sede judicial que les envió a diferentes víctimas correos electrónicos con detalle de los movimientos de las inversiones y los destinos donde se habían ocultado bienes. Al volver le formaron una causa penal. Lo allanaron, le libraron captura y se presentó espontáneamente con un abogado.
Luego estuvo 17 meses preso y el caso, llamativa y atípicamente para un confinamiento de esa duración, se cerró con una probation y no con una condena resultante de un proceso penal convencional. La jueza María Trinidad Chiabrera concedió la prisión preventiva y la prorrogó tres veces. Frente al juez Aldo Bilbao Benítez dijo que firmaba la salida alternativa y cedía bienes porque se sentía blanco de una extorsión y que lo que deseaba era el cese de la persecución en su contra. Pese a esa afirmación el magistrado confirmó la probation.
«El 9 de octubre de 2025 el fiscal Moreno me pidió disculpas por su accionar», le dijo Roatta a LPO. «Literalmente me dijo: «Yo tomé decisiones con respecto a usted que no son de motivación personal. Pido disculpas a usted y a su familia». El se disculpó, pero yo estuve en una prisión un año y cinco meses», redondeó Roatta
De parte de Rosental declaró esta semana bajo juramente el gerente Freites, que es contador y trabaja en la financiera hace 19 años, actualmente en el área de desarrollos inmobiliarios.
Ciag SRL funcionaba en el quinto piso C del Palacio Minetti, en la peatonal Córdoba, frente a la financiera Rosental. Antes de morir de cáncer Culhane, su dueño y a quien apodaban El irlandés en los circuitos financieros, hizo una sucesión en favor de su esposa Paula Allegranza, que heredó las inversiones realizadas a través de Rosental.
La documentación que aluden las víctimas que prueba cómo Rosental manejó las inversiones de CIAG SRL están en posesión de la fiscalía porque Moreno, primer fiscal del caso, ordenó secuestros de soportes informáticos y papeles en la financiera. Eso lo hizo al advertir ante la evidencia proporcionada por el denunciante Guillermo Giordana, correos electrónicos entre Culhein y Freites de Rosental.
Allí quedaba claro que Allegranza había estado cobrando réditos de inversiones y que era presumible que continuaba operando el correo electrónico de su esposo fallecido. Poco antes la mujer había dicho, en una declaración testimonial espontánea en la que fue representada patrocinada por el abogado Carlos Varela, que no tenía ningún conocimiento del terreno financiero y que ignoraba las operatorias a las que se dedicaba su marido.
Allegranza según los denunciantes está en Rosario, capitaliza los rendimientos de las inversiones canalizadas a través de Rosental y nunca fue llamada a una audiencia que la coloque en posición de algún tipo de sospecha.





