San Jerónimo Norte, una localidad profundamente arraigada en sus tradiciones, mantiene viva su identidad argentino-valesana, especialmente a través de la música. Este legado cultural es un pilar de su historia y su presente, en donde los sonidos de la mazurca, el ländler, el chotis y el vals resuenan como un homenaje a las raíces de las familias pioneras.
Telmo Nito Franzen y Zillertal Orchester: Íconos de la Música Folclórica Suiza
Telmo Nito Franzen, junto a Augusto Jullier y Horacio «Bayo» Eberhardt, fue uno de los fundadores de la legendaria Zillertal Orchester , una agrupación que debutó oficialmente el 20 de junio de 1962 en San Jerónimo Norte. Inspirados por una banda alemana vista por «Bayo»Eberhardt en Hamburgo, los músicos crearon una orquesta que se convirtió en embajadora de la cultura valesana en eventos nacionales como la Oktoberfest en Villa General Belgrano.
El impacto de la Zillertal Orchester traspasó fronteras y generaciones, marcando un antes y un después en la música folclórica de la región.


La Música como Lenguaje Familiar y Comunitario
Sandra Franzen, hija de Telmo, recuerda cómo la música impregnaba su infancia:
“Desde que tengo recuerdos, un clarinete o una verdulera sonaban en mi casa: mazurka, länder, chotis, valsecito y algún chamamé colado. Fue el primer lenguaje que aprendí. En cada familia valesana hay un músico. Los Franzen cada fin de año, en el campo, armábamos orquesta y baile. ¡Esa si son fiestas!, decía cualquier nuevo integrante familiar. Mi padre el clarinete, el tío Raúl guitarra criolla (mixtura territorial), el nono Eduardo acordeón, el tío Juanchi Albrecht verdulera, y el tío Juan el violín del diablo: un instrumento de percusión que tocan los ignotos entusiastas y que consiste en un palo con un resorte en tensión con una lata en el extremo, que se rasca con otro palo. Con mi prima Marta preparábamos numerito de Rafaella Carrá. Al ritmo de Pedro Pedro Pe, bailábamos y cantábamos ante la atención resignada de la parentela».
Estas reuniones no solo fortalecían lazos familiares, sino que también perpetuaban la tradición musical, elemento clave en la identidad argentino-valesana de la localidad.


La Herencia Musical Vive en Lustige Musikanten
Un claro ejemplo de la continuidad de estas tradiciones es la orquesta Lustige Musikanten , cuyo cantante es hijo de Horacio «Bayo» Eberhardt. Este grupo sigue llevando la música folclórica suiza a las fiestas y encuentros locales, como así nacionales e internacionales, reafirmando la importancia de la música y el baile como símbolos de identidad cultural.


Travesía de Sueños: Un Relato Teatral de Identidad
El proyecto Travesía de Sueños , liderado por Sandra Franzen y Susana Andereggen, busca plasmar la historia y las raíces de San Jerónimo Norte en un relato teatral. La obra incluye la participación de orquestas locales, coros, cuerpos de baile y artistas folclóricos suizos y argentinos.
A través de este recorrido por los escenarios naturales de la ciudad, se revive la travesía de las familias pioneras que cruzaron el océano en busca de un futuro mejor. Este proyecto resalta cómo la identidad se construye en interacción con el entorno y las experiencias colectivas a lo largo del tiempo.
En palabras de las escritoras que lideran el proyecto Travesía de Sueños, esta búsqueda de identidad sigue siendo un proceso dinámico y continuo:
“Quizá necesitamos hablar de identidad porque no sabemos dónde situarnos, a qué lugar pertenecemos. El proceso migratorio es dinámico, seguimos yendo y viniendo y en ese tránsito permanente nos constituimos.”
San Jerónimo Norte: Una Ciudad de Música y Tradición
En la actualidad, San Jerónimo Norte cuenta con muchas orquestas típicas de música folclórica suiza que animan las fiestas locales. La música y el baile son mucho más que entretenimiento; son un puente entre el pasado y el presente, un testimonio vivo de la identidad argentino-valesana que sigue pensando en cada rincón de esta comunidad.





